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Una Palabra a los Pastores Famosos

clip_image001 Una Palabra a los Pastores Famosos

Por Todd Pruitt

La iglesia es a la vez bendecida y maldecida por sus pastores conocidos. Algunos como TD Jakes y Joyce Meyer y Brian McLaren han distorsionado el evangelio y crean un gran daño a la iglesia. Sin embargo, otros han bendecido la iglesia por contender fielmente por la verdad y el avance del evangelio de Jesús. Algunos pastores famosos han tenido un ministerio importante de equipar bien otros pastores. Es a este grupo de hombres fieles que escribo estas palabras.

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Como Obtener Paz Con Dios – Pastor: J. Teodoro Hdez.

Como obtener Paz con Dios

1. El Plan de Dios: Paz y Vida

Dios nos ama y quiere que experimentemos Su paz y Su vida.
La Biblia dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16)

2. El Problema del Hombre-La Separación

El estar en paz con Dios no es algo automático, puesto que, por naturaleza, todo hombre está separado de Dios por sus pecados.
La Biblia dice: “Por cuanto todos pecaron están destituidos de la de la Gloria de Dios” (Romanos 3:23)

3. El Remedio de Dios: La Cruz

El amor del Señor Jesucristo sirve como un puente sobre el abismo que separa al hombre de Dios. Cuando Jesús murió en la cruz y resucitó de entre los muertos, pago el precio de nuestros pecados.
La Biblia dice: “quién llevó él mismo nuestros pecados, en su cuerpo, sobre el madero…” (1 Pedro 2:24)

La Respuesta del Hombre: La Aceptación de Cristo

Cada hombre debe tomar la decisión de cruzar el puente para ingresar a la familia de Dios, aceptando a Jesucristo como Señor y Salvador de su vida.
La Biblia dice: “Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12)

De acuerdo a la Biblia, el hombre debe:
a) Arrepentirse de su pecado y tomar la firme decisión de abandonarlo
b) Convertirse a una nueva forma de vida,
c) Creer que Cristo murió en la cruz para perdonarle
d) Invitar a Jesús a venir a su corazón y ser el Señor de su Vida,
Haciéndolo se obtiene la salvación (el perdón) y la vida eterna.
Le invitamos a elevar al Señor esta sencilla oración en este momento. “Dios, sé que he pecado contra ti y merezco castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, de manera que a través de la fe en El yo pueda ser perdonado. Me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para salvación. ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y perdón – el don de la vida eterna! ¡Amén!”
 
¿Ha hecho usted una decisión por Cristo, por lo que ha leído aquí? Si es así, por favor escribanos queremos saber de usted vientodedios@yahoo.com.mx
“¡He aceptado a Cristo hoy!”

CREÍ, POR LO CUAL HABLE – Pastor: J. Teodoro Hdez. F.

CREÍ, POR LO CUAL HABLE

2Co 4:13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,

La biblia dice que el justo por su fe vivirá. Ro. 1:17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

Pr. 18:20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.

Pr. 18:20 Tu forma de hablar te alimentará, lo que digas te saciará.

Pr. 18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
Pr. 18:21 Lo que uno habla determina la vida y la muerte; que se atengan a las consecuencias los que no miden sus palabras.

El señor Jesucristo dijo que nuestras palabras nos justificaran o nos condenaran.
Mt. 12:37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

2Co 4:13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,

¡Lo que usted habla, es lo que usted cree!
Hay gente que todo el tiempo se la pasa hablado de sus problemas, de sus imposibilidades, enfermedades, de todo lo malo.

¿Pero qué debo creer? y ¿qué debo hablar?

Ro. 1:17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

La biblia dice que como es Jesús, así debemos ser nosotros.

1Jn. 2:6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

Jn. 13:15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

Lc. 4:18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.

Los hombres y las palabras ociosas en el día del juicio

Los hombres y las palabras ociosas en el día del juicio


Mateo 12:36 dice que los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa en el día del juicio, pero Salmo 103:3 dice en cambio que Dios perdona todas las iniquidades. ¿Puede explicarme cómo puede ser esto?

Respuesta

Vamos a leer el pasaje que se encuentra en Mateo 12:34-37 donde leemos: “¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de al abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”

Las palabras solamente son vehículos que transmiten lo que está en la mente o en el corazón de una persona. Si lo que está en la mente de una persona es algo bueno, esa persona hablará buenas cosas, pero si lo que está en la mente de una persona es algo malo, esa persona hablará malas cosas. Así de simple.

Por eso Jesús dijo: ¿Cómo podéis hablar lo bueno siendo malos? Además, esto de hablar cosas malas o palabra ociosa, según la definición de Jesús, es algo muy serio, porque acarrea la condenación de Dios.

Jesús dice por tanto: De toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Jesús termina su enseñanza sobre esto diciendo que lo que uno habla indica lo que uno es. Si lo que uno habla es bueno, entonces uno es bueno, pero si lo que uno habla es malo, entonces uno es malo.

Así que, es muy riesgoso hablar mal. Es decir murmurar, insultar, chismear, mentir, engañar, etc. Llegará un día cuando cada murmuración será juzgada por Dios. Cada insulto será juzgado por Dios. Cada chisme será juzgado por Dios. Cada mentira será juzgada por Dios. Cada engaño será juzgado por Dios.

En el caso de los incrédulos, el veredicto será condenación eterna, pero en el caso de los creyentes, esos pecados de la lengua ya fueron juzgados en el pasado. Por esos pecados pagó Cristo Jesús cuando murió en la cruz del Calvario.

Por eso los creyentes no seremos condenados por las cosas malas que con seguridad hablamos en algún momento. Esto no significa por supuesto que los creyentes podemos hablar mal y nada va a pasar.

En primer lugar, un verdadero creyente no debería hablar mal, porque recuerde que el hablar indica el carácter de la persona. Dime cómo hablas y te diré quién eres.

Pero si un creyente cede a la tentación de hablar mal y cae en este pecado, debe reconocerlo, confesarlo a Dios como pecado y apartarse de este pecado. Dios en respuesta dará perdón y limpieza.

En definitiva entonces, Dios juzgará y castigará con severidad por los pecados de la lengua y en realidad por cualquier otro pecado. Pero si el pecador se apropia de la oferta de perdón que Dios hace en Cristo, Dios le perdonará todos los pecados y ese pecador quedará ante Dios como si nunca hubiera cometido pecados.

A esto es justamente lo que se refiere el otro texto citado por Usted en Salmos 103:3 donde leemos: “Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias”

Esto se da en las personas que reconocen su pecado, reconocen que están condenadas por su pecado y claman a Dios por perdón. Más directamente, reciben a Cristo como Salvador. A este tipo de personas, Dios les perdona todas sus iniquidades, no solo los pecados de la lengua, sino todos los pecados que hayan cometido.

Si Usted no quiere que algún día Dios le juzgue por todo lo malo que ha dicho o ha hecho, reciba a Cristo hoy mismo. En respuesta Dios olvidará su pecado. Pero si Usted prefiere ser juzgado por todo lo malo que ha dicho o ha hecho, adelante, rechace a Cristo como Salvador, y Usted tendrá que pagar pasando la eternidad en tormento en fuego.